En la actualidad, el gran desafío para las organizaciones es desarrollar su capacidad para innovar y adaptarse a las constantes transformaciones del contexto y, de esa manera, estar en condiciones de dar respuesta a las expectativas de una demanda cada vez más exigente.
El desarrollo de esa capacidad de cambio permanente requiere de herramientas tecnológicas específicas que le permitan a la organización revisar constantemente tanto sus metas y objetivos como sus unidades organizativas y procesos de tal manera de lograr una gestión más ágil y versátil.
Por su parte, los reclamos de la sociedad a las entidades gubernamentales centrales o locales para mejorar los servicios a los ciudadanos, exigen nuevos enfoques para los procesos en la gestión pública. Para tener éxito, las organizaciones estatales deben formalizar y automatizar procedimientos, reestructurar, rediseñar, o consolidar actividades, adoptar mejores prácticas, y abandonar servicios o programas obsoletos.
A tal fin, la implantación de un modelo de Gestión de Procesos es una práctica estratégica de las organizaciones. Esto la permite mantener flexibles, innovadoras y organizadas, optimizando recursos, agregando valor a los productos y a los servicios y garantizando su sustentabilidad organizacional.
BPM es la tecnología más adecuada para satisfacer estas necesidades de las organizaciones, facilitando el control de sus operaciones y permitiendo diseñar, ejecutar, medir y optimizar los procesos de la organización.
Las plataformas de BPM permiten a las organizaciones, diseñar, ejecutar, monitorear y optimizar los procesos, y cada una de sus actividades componentes, relacionar sus departamentos internos extendiendo su uso a la vinculación con entes externos, representando la base fundamental del e-management.